El artículo “Percepción de las FF. AA.” publicado en la página editorial de El Mercurio, en la edición del 29 de mayo, deja ver cuan contradictoria es la opinión de la ciudadanía respecto a las fuerzas militares y Carabineros. Según la encuesta de FLACSO que cita la nota, son los institutos castrenses y Carabineros las instituciones que generan mayor confianza entre los consultados. Pero, el 75% de ellos pide información pública del uso de sus recursos, como a cualquier ente estatal. Y el 73% cree que el compromiso democrático de los uniformados es bajo o muy bajo.
Mientras en Chile se informaba de manifestaciones de estudiantes en rechazo a la Ley General de Educación, a la que se plegarían universitarios y profesores, y los efectos de la resolución del juez Víctor Montiglio de encausar a 98 agentes del estado, por la “Operación Colombo” en que se llevó a cabo la eliminación física de 119 opositores a la dictadura de Augusto Pinochet, se provocó el accidente del helicóptero en Panamá, en que murieron el General Director de Carabineros José Alejandro Bernales y parte de su comitiva oficial.
TODOS LOS MUERTOS SON BUENOS
Nuestra idiosincrasia tiene una particular relación con quienes mueren. Con algunas excepciones, de quienes fallecen suelen destacarse todas sus buenas acciones, por pocas o irrelevantes que ellas fueren. El dicho popular “que bueno era el finao” se escucha en todos los velorios, aún en el de violadores, traficantes, abusadores intrafamiliares, delincuentes de cualquier ralea. Más aún con quienes pierden la vida en circunstancias trágicas, catastróficas. Baste recordar el caso de Francisca Cooper, en el tsunami del sudeste asiático, o el accidente de Eduardo "Gato" Alquinta o el triunfo del cáncer en Gladys Marín. No podía ser la excepción con un general de Carabineros, muerto en un accidente aéreo, fuera del país. Pareciera que el adagio “unidos en la desgracia” cobra vigencia en cada oportunidad en que las circunstancias se conjugan para ello.
La información del accidente en Panamá y la muerte, traslado a Chile y funerales del General Director José Alejandro Bernales y otros tres oficiales de Carabineros, llenaron páginas y páginas de la prensa chilena, horas y horas de la televisión. A partir de este día, al oficial se le comienza a mencionar como “el general del pueblo”. Esa misma noche, las manifestaciones estudiantiles y las subsecuentes acciones represivas de Carabineros no fueron mostradas como es costumbre. Ninguna acción violenta, ninguna acción policíal, ninguna bomba lacrimógena, ningún apaleo, nadie detenido, nada de humo.
Se ponía en marcha una especie de “concertación mediática”. Una amplia profusión de alabanzas respecto de la vida y obra del General Director, personas tristes asistentes a sus funerales, algunas derramando lágrimas, y políticos, dirigentes gremiales y empresarios mostrando públicamente su pesar por los hechos. Cuatro días de un país entero acongojado y en duelo oficial, decretado por el gobierno.
EL DR JEKYLL Y MR HYDE
La novela de Robert Louis Stevenson representa los casos de desdoblamiento de personalidad. A partir de esta definición literaria se ha catalogado así a una serie de individuos ú organizaciones que muestran en oportunidades una cara apacible y en otras, un rostro más agresivo, más duro, a lo menos diferente, más inescrutable.
Entre los casos más recientes de represión policial se encuentran:
El servicio secreto represivo DICOMCAR – Dirección de Comunicaciones de Carabineros – en 1985, detuvo, secuestró, torturó y degolló a los profesionales Parada, Guerrero y Nattino. Este organismo obedecía órdenes del General Director, César Mendoza Durán.
Los hermanos Vergara Toledo, de Villa Francia, cuya muerte dio origen al “Día del joven combatiente”, según recientes resoluciones judiciales fueron asesinados por carabineros.
De los 98 procesados por el caso “Operación Colombo”, 42 son ex funcionarios de Carabineros de Chile.
Este es el rostro agresivo de Carabineros: Mr Hyde.
DR. JEKYLL: EL ROSTRO AMABLE
¿Habrá alguien que pudiera desconocer el accionar de Carabineros en casos de emergencia nacional? Cada inundación, cada temblor, tiene a los hombres de uniforme verde con las piernas sumergidas en el agua y el barro hasta las rodillas, despejando con las manos los escombros de casas derrumbadas buscando alguna vida humana o animal. Cuando se provocan problemas en el camino, ahí están los pacos. Cuando hay que rescatar un herido, a un extraviado en la montaña, ahí están los pacos.
La estructura de Carabineros permite que sea tan carabinero el uno como el otro. Pero el uno es distinto de aquel. Las dudas, los temores, la violencia, no se relacionan con el paco de la comisaría del barrio, sino con el paco ligado a la represión. El problema es que nunca se sabe. El paco que compra verduras en la feria, puede ser el mismo que apalea a un pariente cuando protesta en las calles.
No es lo mismo. El que protege y ayuda en Chaitén es uno. El que reprime a manifestantes en la vía pública y que, incluso, dispara su arma de fuego, es otro.
¿Y EL ROL DE LA PERIODISTAS?
Los periodistas, en cuanta oportunidad disponen, reclaman su derecho a informar sin la limitante que le imponen las líneas editoriales que definen los medios. Entrevistados Jorge Andrés Richards, periodista de dilatada trayectoria y Luis Conejeros, presidente del Colegio de Periodistas, manifestaron su desazón por el comportamiento de sus colegas profesionales y la ausencia de opiniones críticas al "espectáculo farandulero" en que se transformaron las exequias del oficial de Carabineros. Pareciera que tampoco pueden hacer mucho, en medios en que la línea editorial la imponen los dueños de los vehículos de comunicación. Y todos ellos, se cuadraron en la manipulación emocional de la ciudadanía.
El senador Nelson Ávila en correo electrónico del 17 de junio dice: "Todavía no salgo de mi estupor. Cuando se le rinda aquí un "homenaje", me haré cargo de una reflexión atenazada".
“Hay una visión de cierta exageración en algunos pasos en el caso del General Bernales… Los medios por una parte, reflejan una opinión, pero por otra, crean un clima. ¿Cómo diferenciar en las personas que estaban en la calle, cuáles creían en eso y los que estaban ahí porque salió en la tele… ése es el problema”, fue lo que dijo Francisco Vidal, Ministro Secretario General de Gobierno, el sábado 21 de junio.
En su minuto, nada parecido apareció en la prensa, excepto una reflexión de Antonio Gil, en nota titulada “Un espectáculo macabro” publicada en Las Últimas Noticias, en que denunció el aprovechamiento, la manipulación, el uso de todos “los panegíricos, pomposidades y lugares comunes habidos y por haber” que utilizó la prensa durante estos cuatro días.
Según publica Las Últimas Noticias el 20 de junio, un concejal de Magallanes propuso cambiar el nombre de una plaza por el del fallecido general de Carabineros. Tal moción fue rechazada públicamente por un grupo de alumnos de Historia de la Universidad de Magallanes porque había que esperar "el juicio que entregue la historia" y porque durante su mandato “se reprimió a distintos sectores sociales”.
La Coordinadora Arauco Malleco (CAM) en acciones propagandísticas, que incluyeron un rayado mural, encara a Bernales sus acciones mientras estuvo a cargo de la organización policial para desbaratar el movimiento mapuche en la región, y le endosa la responsabilidad por los muertos de esa etnia en acciones reivindicativas.
Como se puede constatar existen opiniones diversas frente al accidente de Panamá. Sólo que no aparecieron en el momento de los hechos o no se les otorgó el espacio suficiente que permitiera que trascendieran en la opinión pública.
No es fácil ser disidente.
domingo, 22 de junio de 2008
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1 comentario:
René:
El accidente no se provocó sucedió. En general refleja su forma de pensar y esos está bien. Un buen remate de semestre para un "alumno" que está sobrecalificado para el ramo.
Carlos Zárate
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