El artículo “Percepción de las FF. AA.” publicado en la página editorial de El Mercurio, en la edición del 29 de mayo, deja ver cuan contradictoria es la opinión de la ciudadanía respecto a las fuerzas militares y Carabineros. Según la encuesta de FLACSO que cita la nota, son los institutos castrenses y Carabineros las instituciones que generan mayor confianza entre los consultados. Pero, el 75% de ellos pide información pública del uso de sus recursos, como a cualquier ente estatal. Y el 73% cree que el compromiso democrático de los uniformados es bajo o muy bajo.
Mientras en Chile se informaba de manifestaciones de estudiantes en rechazo a la Ley General de Educación, a la que se plegarían universitarios y profesores, y los efectos de la resolución del juez Víctor Montiglio de encausar a 98 agentes del estado, por la “Operación Colombo” en que se llevó a cabo la eliminación física de 119 opositores a la dictadura de Augusto Pinochet, se provocó el accidente del helicóptero en Panamá, en que murieron el General Director de Carabineros José Alejandro Bernales y parte de su comitiva oficial.
TODOS LOS MUERTOS SON BUENOS
Nuestra idiosincrasia tiene una particular relación con quienes mueren. Con algunas excepciones, de quienes fallecen suelen destacarse todas sus buenas acciones, por pocas o irrelevantes que ellas fueren. El dicho popular “que bueno era el finao” se escucha en todos los velorios, aún en el de violadores, traficantes, abusadores intrafamiliares, delincuentes de cualquier ralea. Más aún con quienes pierden la vida en circunstancias trágicas, catastróficas. Baste recordar el caso de Francisca Cooper, en el tsunami del sudeste asiático, o el accidente de Eduardo "Gato" Alquinta o el triunfo del cáncer en Gladys Marín. No podía ser la excepción con un general de Carabineros, muerto en un accidente aéreo, fuera del país. Pareciera que el adagio “unidos en la desgracia” cobra vigencia en cada oportunidad en que las circunstancias se conjugan para ello.
La información del accidente en Panamá y la muerte, traslado a Chile y funerales del General Director José Alejandro Bernales y otros tres oficiales de Carabineros, llenaron páginas y páginas de la prensa chilena, horas y horas de la televisión. A partir de este día, al oficial se le comienza a mencionar como “el general del pueblo”. Esa misma noche, las manifestaciones estudiantiles y las subsecuentes acciones represivas de Carabineros no fueron mostradas como es costumbre. Ninguna acción violenta, ninguna acción policíal, ninguna bomba lacrimógena, ningún apaleo, nadie detenido, nada de humo.
Se ponía en marcha una especie de “concertación mediática”. Una amplia profusión de alabanzas respecto de la vida y obra del General Director, personas tristes asistentes a sus funerales, algunas derramando lágrimas, y políticos, dirigentes gremiales y empresarios mostrando públicamente su pesar por los hechos. Cuatro días de un país entero acongojado y en duelo oficial, decretado por el gobierno.
EL DR JEKYLL Y MR HYDE
La novela de Robert Louis Stevenson representa los casos de desdoblamiento de personalidad. A partir de esta definición literaria se ha catalogado así a una serie de individuos ú organizaciones que muestran en oportunidades una cara apacible y en otras, un rostro más agresivo, más duro, a lo menos diferente, más inescrutable.
Entre los casos más recientes de represión policial se encuentran:
El servicio secreto represivo DICOMCAR – Dirección de Comunicaciones de Carabineros – en 1985, detuvo, secuestró, torturó y degolló a los profesionales Parada, Guerrero y Nattino. Este organismo obedecía órdenes del General Director, César Mendoza Durán.
Los hermanos Vergara Toledo, de Villa Francia, cuya muerte dio origen al “Día del joven combatiente”, según recientes resoluciones judiciales fueron asesinados por carabineros.
De los 98 procesados por el caso “Operación Colombo”, 42 son ex funcionarios de Carabineros de Chile.
Este es el rostro agresivo de Carabineros: Mr Hyde.
DR. JEKYLL: EL ROSTRO AMABLE
¿Habrá alguien que pudiera desconocer el accionar de Carabineros en casos de emergencia nacional? Cada inundación, cada temblor, tiene a los hombres de uniforme verde con las piernas sumergidas en el agua y el barro hasta las rodillas, despejando con las manos los escombros de casas derrumbadas buscando alguna vida humana o animal. Cuando se provocan problemas en el camino, ahí están los pacos. Cuando hay que rescatar un herido, a un extraviado en la montaña, ahí están los pacos.
La estructura de Carabineros permite que sea tan carabinero el uno como el otro. Pero el uno es distinto de aquel. Las dudas, los temores, la violencia, no se relacionan con el paco de la comisaría del barrio, sino con el paco ligado a la represión. El problema es que nunca se sabe. El paco que compra verduras en la feria, puede ser el mismo que apalea a un pariente cuando protesta en las calles.
No es lo mismo. El que protege y ayuda en Chaitén es uno. El que reprime a manifestantes en la vía pública y que, incluso, dispara su arma de fuego, es otro.
¿Y EL ROL DE LA PERIODISTAS?
Los periodistas, en cuanta oportunidad disponen, reclaman su derecho a informar sin la limitante que le imponen las líneas editoriales que definen los medios. Entrevistados Jorge Andrés Richards, periodista de dilatada trayectoria y Luis Conejeros, presidente del Colegio de Periodistas, manifestaron su desazón por el comportamiento de sus colegas profesionales y la ausencia de opiniones críticas al "espectáculo farandulero" en que se transformaron las exequias del oficial de Carabineros. Pareciera que tampoco pueden hacer mucho, en medios en que la línea editorial la imponen los dueños de los vehículos de comunicación. Y todos ellos, se cuadraron en la manipulación emocional de la ciudadanía.
El senador Nelson Ávila en correo electrónico del 17 de junio dice: "Todavía no salgo de mi estupor. Cuando se le rinda aquí un "homenaje", me haré cargo de una reflexión atenazada".
“Hay una visión de cierta exageración en algunos pasos en el caso del General Bernales… Los medios por una parte, reflejan una opinión, pero por otra, crean un clima. ¿Cómo diferenciar en las personas que estaban en la calle, cuáles creían en eso y los que estaban ahí porque salió en la tele… ése es el problema”, fue lo que dijo Francisco Vidal, Ministro Secretario General de Gobierno, el sábado 21 de junio.
En su minuto, nada parecido apareció en la prensa, excepto una reflexión de Antonio Gil, en nota titulada “Un espectáculo macabro” publicada en Las Últimas Noticias, en que denunció el aprovechamiento, la manipulación, el uso de todos “los panegíricos, pomposidades y lugares comunes habidos y por haber” que utilizó la prensa durante estos cuatro días.
Según publica Las Últimas Noticias el 20 de junio, un concejal de Magallanes propuso cambiar el nombre de una plaza por el del fallecido general de Carabineros. Tal moción fue rechazada públicamente por un grupo de alumnos de Historia de la Universidad de Magallanes porque había que esperar "el juicio que entregue la historia" y porque durante su mandato “se reprimió a distintos sectores sociales”.
La Coordinadora Arauco Malleco (CAM) en acciones propagandísticas, que incluyeron un rayado mural, encara a Bernales sus acciones mientras estuvo a cargo de la organización policial para desbaratar el movimiento mapuche en la región, y le endosa la responsabilidad por los muertos de esa etnia en acciones reivindicativas.
Como se puede constatar existen opiniones diversas frente al accidente de Panamá. Sólo que no aparecieron en el momento de los hechos o no se les otorgó el espacio suficiente que permitiera que trascendieran en la opinión pública.
No es fácil ser disidente.
domingo, 22 de junio de 2008
lunes, 16 de junio de 2008
El General Bernales, el Dr. Jekyll y Mr Hyde (II)
El artículo “Percepción de las FF. AA.” publicado en la página editorial de El Mercurio, en su edición del 29 de mayo, deja ver cuan contradictoria es la opinión de la ciudadanía respecto a las fuerzas militares y Carabineros. Según la encuesta de FLACSO que cita la nota, son los institutos castrenses y Carabineros las instituciones que generan mayor confianza entre los consultados. Pero, el 75% de ellos pide información pública del uso de sus recursos, como a cualquier ente estatal. Y el 73% cree que el compromiso democrático de los uniformados es bajo o muy bajo.
TODOS LOS MUERTOS SON BUENOS
Nuestra idiosincrasia tiene una particular relación con quienes mueren. Con algunas excepciones, de quienes fallecen suelen destacarse todas sus buenas acciones, por pocas o irrelevantes que ellas fueren. El dicho popular “que bueno era el finao” se escucha en todos los velorios, aún en el de violadores, traficantes, abusadores intrafamiliares, delincuentes de cualquier ralea. Más aún con quienes pierden la vida en circunstancias trágicas, catastróficas. Baste recordar el caso de Francisca Cooper, en el tsunami de Bangkok, Tailandia, o el accidente del Gato Alquinta o el triunfo del cáncer en Gladys Marín. No podía ser la excepción con un general de Carabineros, muerto en un accidente aéreo, fuera del país. Pareciera que el adagio “unidos en la desgracia” cobra vigencia en cada oportunidad en que las circunstancias se conjugan para ello.
La información del accidente en Panamá y la muerte, traslado a Chile y funerales del General Director José Alejandro Bernales y otros tres oficiales de Carabineros, llenaron páginas y páginas de la prensa chilena. A partir de este día, al oficial se le comienza a mencionar como “el general del pueblo”. Esa misma noche, las manifestaciones estudiantiles y las subsecuentes acciones represivas de Carabineros no fueron mostradas como es costumbre. Fotografías de policías, cercanos o rodeando las columnas eran el respaldo de las noticias. Ninguna bomba lacrimógena, ningún apaleo, nadie detenido, nada de humo. Extraña imagen para quienes pudieron ver esas acciones en directo.
Lejos de ello, lo que se mostró en una amplia profusión fueron alabanzas respecto de la vida y obra del General Director Bernales, muchas personas tristes asistentes a sus funerales, algunos derramando sus lágrimas, y políticos, dirigentes gremiales y empresarios mostrando públicamente su pesar por los hechos. Cuatro días de un país entero acongojado y en duelo oficial, decretado por el gobierno.
EL DR JEKYLL Y MR HYDE
La novela de Robert Louis Stevenson representa los casos de desdoblamiento de personalidad. A partir de esta obra literaria se han dado a conocer una serie de personajes que muestran en oportunidades una cara apacible y en otras, un rostro más agresiva, más duro, a lo menos diferente, más inescrutable.
En el mundo de los comics, la dualidad Bruno Díaz – Batman, Clark Kent – Superman, Peter Parker - Spiderman, Bruce Vaner - Hulk y muchos otros se hacen eco de este fenómeno de doble imagen.
CARABINEROS: ¿EL PACO BUENO O EL PACO MALO?
Víctor Jara, cantor popular, por quien en la misma semana de estos hechos se juntaban firmas para reabrir la investigación de su asesinato, en parte de su repertorio cantaba a (contaba) los actos represivos que se cometían sobre campesinos, pobladores, estudiantes, etc. Entre éstas, canciones al Grupo Móvil, otras dedicadas a Ranquil, lugar del sur chileno en que campesinos “alzados” fueron reprimidos por un regimiento de policías, “Puerto Montt” es una canción que relata la represión a pobladores en Pampa Irigoyen, de esa ciudad.
Entre los casos más recientes: el servicio secreto represivo DICOMCAR – Dirección de Comunicaciones de Carabineros – en 1985, detuvo, secuestró, torturó y degolló a los profesionales Parada, Guerrero y Nattino. Este organismo obedecía órdenes del General Director, César Mendoza Durán.
Los hermanos Vergara Toledo, de Villa Francia, cuya muerte dio origen al “Día del joven combatiente”, según recientes resoluciones judiciales fueron asesinados por carabineros.
De los 98 procesados por el caso “Operación Colombo”, 42 son ex funcionarios de Carabineros de Chile.
Incluso el propio General Bernales no es muy querido por la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) que en acciones propagandísticas, que incluyeron un rayado mural, le encara sus acciones mientras estuvo a cargo de la organización policial para desbaratar el movimiento mapuche en la región, y le endosa la responsabilidad por los muertos de esa etnia en acciones reivindicativas.
Este es el rostro represivo de Carabineros: Mr Hyde.
DR. JEKYLL: EL ROSTRO AMABLE
Habrá alguien que pudiera desconocer el accionar de Carabineros en casos de emergencia nacional?. Cada inundación, cada temblor, tiene a los hombres de uniforme verde con las piernas sumergidas en el agua y el barro, hasta las rodillas, despejando con las manos los escombros de casas derrumbadas buscando alguna vida humana o animal. Cuando se provocan problemas en el camino, ahí están los pacos. Cuando hay que rescatar un herido, a un extraviado en la montaña, ahí están los pacos.
En la soledad de una noche cualquiera en nuestros hogares, y ante los ruidos extraños en el techo, a quién llamamos?. A los pacos, a la comisaría más cercana.
ENTONCES, CUÁL ES EL CARABINERO APLAUDIBLE Y CUÀL EL PACO ABUCHEABLE?
La estructura de Carabineros permite que sea tan carabinero el uno y el otro. Pero el uno es distinto de aquel. Las discrepancias, los temores, la violencia, no se asignan al paco de comisaría, sino al paco ligado con la represión. El problema es que nunca se sabe. El paco que compra verduras en la feria, puede ser el mismo que apalea a una hija cuando ésta protesta en las calles.
No es lo mismo. El que protege y ayuda en Chaitén es uno. El que anda en comisión de servicio en Panamá (hasta ahora, funciones desconocidas) es otro. Es improbable que alguien crea que andaba de compras, adquiriendo unos anteojos Ray-Ban.
Pero de ello, la prensa no se ha preocupado. Ni siquiera se lo ha preguntado. Extraño rol es el asumido por la prensa chilena en este caso. Los periodistas, en cuanta oportunidad disponen, reclaman su derecho a informar sin la limitante que le imponen las líneas editoriales de los medios. Entrevistados Jorge Andrés Richards, periodista de dilatada trayectoria y Luis Conejeros, presidente del Colegio de Periodistas, manifestaron su desazón por el comportamiento de sus colegas profesionales y la ausencia de opiniones críticas al espectáculo farandulero en que se transformaron las exequias del oficial de Carabineros.
A una semana de los hechos de Panamá, una nota titulada “Un espectáculo macabro” publicada en Las Últimas Noticias, bajo la firma de Antonio Gil, denunció el aprovechamiento, la manipulación, el uso de todos “los panegíricos, pomposidades y lugares comunes habidos y por haber” que utilizó la prensa durante estos cuatro días.
Antonio Gil no es periodista.
TODOS LOS MUERTOS SON BUENOS
Nuestra idiosincrasia tiene una particular relación con quienes mueren. Con algunas excepciones, de quienes fallecen suelen destacarse todas sus buenas acciones, por pocas o irrelevantes que ellas fueren. El dicho popular “que bueno era el finao” se escucha en todos los velorios, aún en el de violadores, traficantes, abusadores intrafamiliares, delincuentes de cualquier ralea. Más aún con quienes pierden la vida en circunstancias trágicas, catastróficas. Baste recordar el caso de Francisca Cooper, en el tsunami de Bangkok, Tailandia, o el accidente del Gato Alquinta o el triunfo del cáncer en Gladys Marín. No podía ser la excepción con un general de Carabineros, muerto en un accidente aéreo, fuera del país. Pareciera que el adagio “unidos en la desgracia” cobra vigencia en cada oportunidad en que las circunstancias se conjugan para ello.
La información del accidente en Panamá y la muerte, traslado a Chile y funerales del General Director José Alejandro Bernales y otros tres oficiales de Carabineros, llenaron páginas y páginas de la prensa chilena. A partir de este día, al oficial se le comienza a mencionar como “el general del pueblo”. Esa misma noche, las manifestaciones estudiantiles y las subsecuentes acciones represivas de Carabineros no fueron mostradas como es costumbre. Fotografías de policías, cercanos o rodeando las columnas eran el respaldo de las noticias. Ninguna bomba lacrimógena, ningún apaleo, nadie detenido, nada de humo. Extraña imagen para quienes pudieron ver esas acciones en directo.
Lejos de ello, lo que se mostró en una amplia profusión fueron alabanzas respecto de la vida y obra del General Director Bernales, muchas personas tristes asistentes a sus funerales, algunos derramando sus lágrimas, y políticos, dirigentes gremiales y empresarios mostrando públicamente su pesar por los hechos. Cuatro días de un país entero acongojado y en duelo oficial, decretado por el gobierno.
EL DR JEKYLL Y MR HYDE
La novela de Robert Louis Stevenson representa los casos de desdoblamiento de personalidad. A partir de esta obra literaria se han dado a conocer una serie de personajes que muestran en oportunidades una cara apacible y en otras, un rostro más agresiva, más duro, a lo menos diferente, más inescrutable.
En el mundo de los comics, la dualidad Bruno Díaz – Batman, Clark Kent – Superman, Peter Parker - Spiderman, Bruce Vaner - Hulk y muchos otros se hacen eco de este fenómeno de doble imagen.
CARABINEROS: ¿EL PACO BUENO O EL PACO MALO?
Víctor Jara, cantor popular, por quien en la misma semana de estos hechos se juntaban firmas para reabrir la investigación de su asesinato, en parte de su repertorio cantaba a (contaba) los actos represivos que se cometían sobre campesinos, pobladores, estudiantes, etc. Entre éstas, canciones al Grupo Móvil, otras dedicadas a Ranquil, lugar del sur chileno en que campesinos “alzados” fueron reprimidos por un regimiento de policías, “Puerto Montt” es una canción que relata la represión a pobladores en Pampa Irigoyen, de esa ciudad.
Entre los casos más recientes: el servicio secreto represivo DICOMCAR – Dirección de Comunicaciones de Carabineros – en 1985, detuvo, secuestró, torturó y degolló a los profesionales Parada, Guerrero y Nattino. Este organismo obedecía órdenes del General Director, César Mendoza Durán.
Los hermanos Vergara Toledo, de Villa Francia, cuya muerte dio origen al “Día del joven combatiente”, según recientes resoluciones judiciales fueron asesinados por carabineros.
De los 98 procesados por el caso “Operación Colombo”, 42 son ex funcionarios de Carabineros de Chile.
Incluso el propio General Bernales no es muy querido por la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) que en acciones propagandísticas, que incluyeron un rayado mural, le encara sus acciones mientras estuvo a cargo de la organización policial para desbaratar el movimiento mapuche en la región, y le endosa la responsabilidad por los muertos de esa etnia en acciones reivindicativas.
Este es el rostro represivo de Carabineros: Mr Hyde.
DR. JEKYLL: EL ROSTRO AMABLE
Habrá alguien que pudiera desconocer el accionar de Carabineros en casos de emergencia nacional?. Cada inundación, cada temblor, tiene a los hombres de uniforme verde con las piernas sumergidas en el agua y el barro, hasta las rodillas, despejando con las manos los escombros de casas derrumbadas buscando alguna vida humana o animal. Cuando se provocan problemas en el camino, ahí están los pacos. Cuando hay que rescatar un herido, a un extraviado en la montaña, ahí están los pacos.
En la soledad de una noche cualquiera en nuestros hogares, y ante los ruidos extraños en el techo, a quién llamamos?. A los pacos, a la comisaría más cercana.
ENTONCES, CUÁL ES EL CARABINERO APLAUDIBLE Y CUÀL EL PACO ABUCHEABLE?
La estructura de Carabineros permite que sea tan carabinero el uno y el otro. Pero el uno es distinto de aquel. Las discrepancias, los temores, la violencia, no se asignan al paco de comisaría, sino al paco ligado con la represión. El problema es que nunca se sabe. El paco que compra verduras en la feria, puede ser el mismo que apalea a una hija cuando ésta protesta en las calles.
No es lo mismo. El que protege y ayuda en Chaitén es uno. El que anda en comisión de servicio en Panamá (hasta ahora, funciones desconocidas) es otro. Es improbable que alguien crea que andaba de compras, adquiriendo unos anteojos Ray-Ban.
Pero de ello, la prensa no se ha preocupado. Ni siquiera se lo ha preguntado. Extraño rol es el asumido por la prensa chilena en este caso. Los periodistas, en cuanta oportunidad disponen, reclaman su derecho a informar sin la limitante que le imponen las líneas editoriales de los medios. Entrevistados Jorge Andrés Richards, periodista de dilatada trayectoria y Luis Conejeros, presidente del Colegio de Periodistas, manifestaron su desazón por el comportamiento de sus colegas profesionales y la ausencia de opiniones críticas al espectáculo farandulero en que se transformaron las exequias del oficial de Carabineros.
A una semana de los hechos de Panamá, una nota titulada “Un espectáculo macabro” publicada en Las Últimas Noticias, bajo la firma de Antonio Gil, denunció el aprovechamiento, la manipulación, el uso de todos “los panegíricos, pomposidades y lugares comunes habidos y por haber” que utilizó la prensa durante estos cuatro días.
Antonio Gil no es periodista.
domingo, 8 de junio de 2008
El General Bernales, el Dr. Jekyll y Mr Hyde
La semana no presentaba imprevistos. Las manifestaciones estudiantiles se sucederían, y dejarían como saldo nuevos detenidos por la fuerza pública. Eventualmente se incorporarían universitarios y profesores que gritarían a viva voz su desacuerdo con la Ley General de Educación (LGE). Se comentarían los efectos de la resolución de Víctor Montiglio de encausar a 98 agentes del estado, involucrados en la “Operación Colombo” que permitió encubrir la eliminación física de 119 opositores a la dictadura de Augusto Pinochet. Se continuaría en la recolección de firmas para solicitar la reapertura de la investigación del asesinato de Víctor Jara, cantautor popular, ultimado en septiembre de 1973.
El Mercurio del jueves 29 informó de la detención de 633 manifestantes en el marco de las protestas contra la LGE. El artículo “Percepción de las FF. AA.” publicado en la página editorial del periódico, deja ver cuan contradictoria es la opinión de la ciudadanía respecto a las fuerzas militares y Carabineros. Según la encuesta de FLACSO que cita la nota, son los institutos castrenses y Carabineros las instituciones que generan mayor confianza entre los consultados. Pero, el 75% de ellos pide información pública del uso de sus recursos, como a cualquier ente estatal. Y el 73% cree que el compromiso democrático de los uniformados es bajo o muy bajo.
TODOS LOS MUERTOS SON BUENOS
Nuestra idiosincrasia tiene una particular relación con quienes mueren. Con algunas excepciones, a quienes fallecen suele destacarse todas sus buenas acciones, por pocas o irrelevantes que ellas fueren. El dicho popular “que bueno era el finao” se escucha en todos los velorios, aún en el de violadores, traficantes, abusadores intrafamiliares, delincuentes de cualquier ralea. Más aún con quienes pierden la vida en circunstancias trágicas, catastróficas. Baste recordar el caso de Francisca Cooper, en el tsunami de la costa del sudeste asiático, o el accidente del Gato Alquinta o el triunfo del cáncer en Gladys Marín. No podía ser la excepción con un general de Carabineros, muerto en un accidente aéreo, fuera del país. Pareciera que el adagio “unidos en la desgracia” cobra vigencia en cada oportunidad en que las circunstancias se conjugan para ello.
4 páginas de El Mercurio del viernes se dedicaron a cubrir el accidente de Panamá. Los desperfectos del helicóptero, los detalles de la caída, la muerte del General Director José Alejandro Bernales, los comandantes Oscar Tapia y Ricardo Orozco y el capitán Mauricio Fuenzalida, la sobrevida del sargento José Muñoz por no haber subido al aparato, etc, llenaron páginas de diarios nacionales y regionales. A partir de este día, al oficial se le comienza a mencionar como “el general del pueblo”. Esa misma noche, las acciones represivas de Carabineros durante las manifestaciones estudiantiles no fueron mostradas en video (como es usual): guanacos lanzando sus chorros, uniformados tirando lacrimógenas, estudiantes apaleados. Inocentes fotografías de policías, en uniforme para la ocasión, rodeando las columnas manifestantes eran el respaldo de las noticias. Ninguna bomba lacrimógena, ningún apaleo, nadie detenido, nada de humo. Extraña imagen para quienes pudieron ver esas acciones en directo.
5 páginas de La Tercera y 4 de El Mercurio del sábado se dedican a la investigación del caso en Panamá y a la llegada de los restos mortales de la comitiva militar. Similar cobertura periodística tuvo el día domingo, ocasión de los funerales de las víctimas de la caída del helicóptero en la nación centroamericana. Duelo nacional y múltiples muestras de pesar y congoja de parte de partidos políticos (incluido el PC), organizaciones, público en general, acompañaron a la comitiva a su último hogar. Y esto, lo mostraron profusamente los medios de comunicación, en particular la TV que realizó prácticamente cadenas nacionales para mostrar los detalles del arribo, velatorio y sepultura de las víctimas del accidente.
EL DR JEKYLL Y MR HYDE
La novela de Robert L Stevenson representa los casos de desdoblamiento de personalidad. A partir de esta obra literaria se han dado a conocer una serie de personajes que muestran una cara apacible y en ocasiones, una faz mucho más agresiva, más dura, a lo menos diferente, más inescrutable..
En el mundo de los comics, la dualidad Bruno Díaz – Batman, Clark Kent – Superman, Peter Parker - Spiderman, Bruce Vaner - Hulk y muchos otros se hacen eco de esta dualidad. Mao Tse Tung e incluso Ernesto “Che” Guevara instaban a sus militantes a ser “campesinos de día, guerrilleros de noche”.
MR. HYDE
En el caso chileno, quién es un carabinero?
El mencionado Víctor Jara, cantor popular, en sus numerosas canciones “de protesta” menciona muchos casos de violenta represión contra campesinos, pobladores, estudiantes, etc. Entre ellas canciones dedicadas al Grupo Móvil, organismo creado por Carabineros para reprimir las manifestaciones sociales, otras dedicadas a Ranquil, lugar del campo chileno en que los campesinos “alzados” fueron reprimidos por un regimiento de policías. Otra de las acciones de represión a pobladores se verificó en 1969 en Pampa Irigoyen, Puerto Montt, “La población” es un trabajo conceptual sobre las vivencias de la población Herminda de la Victoria, que debe su nombre a una pequeña muerta por una bala loca policial. Para qué sefguir con historias que se podrìan calificar de antiguas.
Casos más recientes: el servicio secreto represivo DICOMCAR – Dirección de Comunicaciones de Carabineros – en 1985, detuvo, secuestró, torturó y degolló a los profesionales Parada, Guerrero y Nattino. DICOMCAR obedecía órdenes del General Director, César Mendoza Durán.
Los hermanos Vergara Toledo, de Villa Francia, cuya muerte dio origen al “Día del joven combatiente”, según recientes resoluciones judiciales, fueron asesinados por carabineros.
De los 98 procesados por el caso “Operación Colombo”, 42 son ex funcionarios de Carabineros de Chile.
Incluso el propio General Bernales no es muy querido por la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) que en acciones propagandísticas, que incluyeron un rayado mural, le encara sus acciones mientras estuvo a cargo de la organización policial para desbaratar el movimiento mapuche en la región, y le endosa la responsabilidad por los muertos de esa etnia en acciones reivindicativas.
DR. JEKYLL
Habrá alguien que pudiera desconocer el accionar de Carabineros en casos de emergencia nacional?. Cada inundación, cada temblor, tiene a los hombres de uniforme verde con las piernas sumergidas en el agua y el barro, hasta las rodillas, despejando con las manos los escombros de casas derrumbadas buscando alguna vida humana o incluso animal. Cuando se provocan problemas en el camino, ahí están los pacos. Cuando hay que rescatar un herido, a un extraviado en la montaña, ahí están los pacos.
En la soledad de una noche cualquiera en nuestros hogares, y ante los ruidos extraños en el techo, a quién llamamos?. A los pacos, a la comisaría más cercana. Quizás todos en mayor o menor medida tenemos anécdotas con un paco buena onda, ése al que le caíste bien y no te pasó el parte.
ES VÁLIDO, ENTONCES, ABUCHEAR A UN CARABINERO CUANDO REPRIME Y APLAUDIRLE CUANDO AYUDA?
La estructura de Carabineros permite que sea tan carabinero el uno como el otro. A nivel de funcionario específico el uno es distinto de aquel. Las discrepancias no se dan con el paco de comisaría, al que el ex presidente Allende llamó alguna vez “el pueblo uniformado”, sino con el de la represión. El problema es que nunca se sabe. El paco con que te encuentras comprando verduras en la feria, puede ser el mismo que apalea a tu hija cuando protesta en las calles. Si a lo menos, los unos vistieran uniformes amarillos y los otros, uniformes azules. Pero no, son todos verdes.
Pero no es el mismo el que protege Chaitén y el que anda en comisión de servicio en Panamá (hasta ahora en funciones desconocidas). Es improbable que alguien crea que andaba de compras, adquiriendo unos anteojos Ray-Ban.
Un “cualquier cosa” del pueblo (cardenal, presidente, general, diputado, profesor) en el idioma tradicional, es aquel que se ha preocupado o vivido o dedicado a los sectores más populares, más desposeídos, los de mayor necesidad, para que superen o mejoren esa condición. Los medios de comunicación que han llamado a José Bernales “el general del pueblo” aún no muestran señales inequívocas que avalen el apodo. No obstante por su accionar (y la mediatización de ella) respecto a mejorías de equipamiento, solidaridad con los familiares frente a los caídos en actos de servicio, acciones sociales para el personal de Carabineros, etc., pareciera que tiene merecido el apodo de “general del pueblo... verde”.
El Mercurio del jueves 29 informó de la detención de 633 manifestantes en el marco de las protestas contra la LGE. El artículo “Percepción de las FF. AA.” publicado en la página editorial del periódico, deja ver cuan contradictoria es la opinión de la ciudadanía respecto a las fuerzas militares y Carabineros. Según la encuesta de FLACSO que cita la nota, son los institutos castrenses y Carabineros las instituciones que generan mayor confianza entre los consultados. Pero, el 75% de ellos pide información pública del uso de sus recursos, como a cualquier ente estatal. Y el 73% cree que el compromiso democrático de los uniformados es bajo o muy bajo.
TODOS LOS MUERTOS SON BUENOS
Nuestra idiosincrasia tiene una particular relación con quienes mueren. Con algunas excepciones, a quienes fallecen suele destacarse todas sus buenas acciones, por pocas o irrelevantes que ellas fueren. El dicho popular “que bueno era el finao” se escucha en todos los velorios, aún en el de violadores, traficantes, abusadores intrafamiliares, delincuentes de cualquier ralea. Más aún con quienes pierden la vida en circunstancias trágicas, catastróficas. Baste recordar el caso de Francisca Cooper, en el tsunami de la costa del sudeste asiático, o el accidente del Gato Alquinta o el triunfo del cáncer en Gladys Marín. No podía ser la excepción con un general de Carabineros, muerto en un accidente aéreo, fuera del país. Pareciera que el adagio “unidos en la desgracia” cobra vigencia en cada oportunidad en que las circunstancias se conjugan para ello.
4 páginas de El Mercurio del viernes se dedicaron a cubrir el accidente de Panamá. Los desperfectos del helicóptero, los detalles de la caída, la muerte del General Director José Alejandro Bernales, los comandantes Oscar Tapia y Ricardo Orozco y el capitán Mauricio Fuenzalida, la sobrevida del sargento José Muñoz por no haber subido al aparato, etc, llenaron páginas de diarios nacionales y regionales. A partir de este día, al oficial se le comienza a mencionar como “el general del pueblo”. Esa misma noche, las acciones represivas de Carabineros durante las manifestaciones estudiantiles no fueron mostradas en video (como es usual): guanacos lanzando sus chorros, uniformados tirando lacrimógenas, estudiantes apaleados. Inocentes fotografías de policías, en uniforme para la ocasión, rodeando las columnas manifestantes eran el respaldo de las noticias. Ninguna bomba lacrimógena, ningún apaleo, nadie detenido, nada de humo. Extraña imagen para quienes pudieron ver esas acciones en directo.
5 páginas de La Tercera y 4 de El Mercurio del sábado se dedican a la investigación del caso en Panamá y a la llegada de los restos mortales de la comitiva militar. Similar cobertura periodística tuvo el día domingo, ocasión de los funerales de las víctimas de la caída del helicóptero en la nación centroamericana. Duelo nacional y múltiples muestras de pesar y congoja de parte de partidos políticos (incluido el PC), organizaciones, público en general, acompañaron a la comitiva a su último hogar. Y esto, lo mostraron profusamente los medios de comunicación, en particular la TV que realizó prácticamente cadenas nacionales para mostrar los detalles del arribo, velatorio y sepultura de las víctimas del accidente.
EL DR JEKYLL Y MR HYDE
La novela de Robert L Stevenson representa los casos de desdoblamiento de personalidad. A partir de esta obra literaria se han dado a conocer una serie de personajes que muestran una cara apacible y en ocasiones, una faz mucho más agresiva, más dura, a lo menos diferente, más inescrutable..
En el mundo de los comics, la dualidad Bruno Díaz – Batman, Clark Kent – Superman, Peter Parker - Spiderman, Bruce Vaner - Hulk y muchos otros se hacen eco de esta dualidad. Mao Tse Tung e incluso Ernesto “Che” Guevara instaban a sus militantes a ser “campesinos de día, guerrilleros de noche”.
MR. HYDE
En el caso chileno, quién es un carabinero?
El mencionado Víctor Jara, cantor popular, en sus numerosas canciones “de protesta” menciona muchos casos de violenta represión contra campesinos, pobladores, estudiantes, etc. Entre ellas canciones dedicadas al Grupo Móvil, organismo creado por Carabineros para reprimir las manifestaciones sociales, otras dedicadas a Ranquil, lugar del campo chileno en que los campesinos “alzados” fueron reprimidos por un regimiento de policías. Otra de las acciones de represión a pobladores se verificó en 1969 en Pampa Irigoyen, Puerto Montt, “La población” es un trabajo conceptual sobre las vivencias de la población Herminda de la Victoria, que debe su nombre a una pequeña muerta por una bala loca policial. Para qué sefguir con historias que se podrìan calificar de antiguas.
Casos más recientes: el servicio secreto represivo DICOMCAR – Dirección de Comunicaciones de Carabineros – en 1985, detuvo, secuestró, torturó y degolló a los profesionales Parada, Guerrero y Nattino. DICOMCAR obedecía órdenes del General Director, César Mendoza Durán.
Los hermanos Vergara Toledo, de Villa Francia, cuya muerte dio origen al “Día del joven combatiente”, según recientes resoluciones judiciales, fueron asesinados por carabineros.
De los 98 procesados por el caso “Operación Colombo”, 42 son ex funcionarios de Carabineros de Chile.
Incluso el propio General Bernales no es muy querido por la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) que en acciones propagandísticas, que incluyeron un rayado mural, le encara sus acciones mientras estuvo a cargo de la organización policial para desbaratar el movimiento mapuche en la región, y le endosa la responsabilidad por los muertos de esa etnia en acciones reivindicativas.
DR. JEKYLL
Habrá alguien que pudiera desconocer el accionar de Carabineros en casos de emergencia nacional?. Cada inundación, cada temblor, tiene a los hombres de uniforme verde con las piernas sumergidas en el agua y el barro, hasta las rodillas, despejando con las manos los escombros de casas derrumbadas buscando alguna vida humana o incluso animal. Cuando se provocan problemas en el camino, ahí están los pacos. Cuando hay que rescatar un herido, a un extraviado en la montaña, ahí están los pacos.
En la soledad de una noche cualquiera en nuestros hogares, y ante los ruidos extraños en el techo, a quién llamamos?. A los pacos, a la comisaría más cercana. Quizás todos en mayor o menor medida tenemos anécdotas con un paco buena onda, ése al que le caíste bien y no te pasó el parte.
ES VÁLIDO, ENTONCES, ABUCHEAR A UN CARABINERO CUANDO REPRIME Y APLAUDIRLE CUANDO AYUDA?
La estructura de Carabineros permite que sea tan carabinero el uno como el otro. A nivel de funcionario específico el uno es distinto de aquel. Las discrepancias no se dan con el paco de comisaría, al que el ex presidente Allende llamó alguna vez “el pueblo uniformado”, sino con el de la represión. El problema es que nunca se sabe. El paco con que te encuentras comprando verduras en la feria, puede ser el mismo que apalea a tu hija cuando protesta en las calles. Si a lo menos, los unos vistieran uniformes amarillos y los otros, uniformes azules. Pero no, son todos verdes.
Pero no es el mismo el que protege Chaitén y el que anda en comisión de servicio en Panamá (hasta ahora en funciones desconocidas). Es improbable que alguien crea que andaba de compras, adquiriendo unos anteojos Ray-Ban.
Un “cualquier cosa” del pueblo (cardenal, presidente, general, diputado, profesor) en el idioma tradicional, es aquel que se ha preocupado o vivido o dedicado a los sectores más populares, más desposeídos, los de mayor necesidad, para que superen o mejoren esa condición. Los medios de comunicación que han llamado a José Bernales “el general del pueblo” aún no muestran señales inequívocas que avalen el apodo. No obstante por su accionar (y la mediatización de ella) respecto a mejorías de equipamiento, solidaridad con los familiares frente a los caídos en actos de servicio, acciones sociales para el personal de Carabineros, etc., pareciera que tiene merecido el apodo de “general del pueblo... verde”.
lunes, 2 de junio de 2008
Crisis del Petróleo. Aspirinas e Incoherencias
Sin duda alguna, el alza de precios del petróleo, muestra sus efectos en todas las economías del mundo y, por supuesto, en la nuestra. Esta alza de los valores del crudo se refleja fuertemente en los costos de los productos y servicios derivados directamente (combustible, abastecimiento energético y transporte) como asimismo del precio de aquellos que en fuerte proporción dependen de esos servicios (agricultura, ganadería).
El gobierno chileno se encuentra estudiando la forma de paliar los efectos de esta alza a través de un incremento del Fondo de Estabilización del Precio del Combustible (FEPC) para que, a través de él, pueda mantenerse los precios a público en un rango razonable. Otra opción que se baraja es la reducción o eliminación del impuesto específico al combustible, gravamen establecido en 1985 para recaudación de fondos para recuperación de carreteras destruidas, como efecto del terremoto de 1985.
Este es el marco noticioso que, en lo medular, nos han entregado nuestros medios de comunicación social durante la última semana. En realidad, a informar de cuáles serían las ventajas o desventajas de los remedios paliativos que puede tomar nuestro país para mejorar una enfermedad más seria: la dependencia de la así llamada “matriz energética”.
Y es que pareciera más “políticamente correcto” orientar a la opinión pública hacia esta discusión que a mostrarle la seriedad y complejidad de la situación:
1.- Es tal la varianza que el precio del petróleo ha mostrado el último tiempo que la cifra que debería entregarse al FEPC debería ser millonaria. Mientras Transantiago tenga los subsidios con que cuenta, las variaciones de costos del rubro Transporte no afectarán directamente a una gran cantidad de ciudadanos, como sí sucedería con los sectores medios y altos (y las empresas). Y cualquier inyección al FEPC no garantiza que alcance para las previsibles futuras alzas del crudo.
2.- La eliminación del impuesto adicional favorecería sólo al ciudadano motorizado ya que para el industrial, este impuesto es recuperable.
Esto en el plano interno.
En lo externo debe considerarse que el petróleo es un bien escaso. Y si se aplican las frías reglas del liberalismo, las de oferta y demanda, es entendible que aumenten de precio. Las principales economías consumidoras emergentes (China, Rusia, India, Corea del Sur, entre las 10 más importantes), sedientas del líquido negro, presionan y concentran su distribución, provocando con ello un mayor precio, que favorece a los “dueños” del crudo (Arabia Saudita, Rusia, EEUU, Irán, entre otras).
A más de escaso, limitado. Fuentes periodísticas indican que la reserva de petróleo alcanzaría para los próximos 60 años. Desde el punto de vista histórico, para nada.
En esa perspectiva, las economías y gobiernos deberían estar discutiendo como reemplazar en el mediano plazo la dependencia de esta fuente energética. Y de paso, como garantizar que ese desarrollo de nuevos orígenes de combustibles y de energía, se logran en una perspectiva de respeto al medioambiente y a su preservación en el mediano y largo plazo. Quizás fuese importante escuchar a “esos que se oponen a todo” y lograr un plan de desarrollo que impulse las fuentes de energía alternativa con preocupación por el entorno en que pueden desarrollarse.
Hoy el gobierno anunció la inyección de US $ 1.000 millones al FEPC como medida paliativa ante las alzas del petróleo, como asimismo llamó a impulsar el desarrollo de recursos energéticos propios y para ello, fortalecer su exploración y explotación, además de potenciar el uso de biocombustibles.
Lo primero es una medida “parche”, que no garantiza que haya que hacerla de nuevo en algún momento. Es de esperar que la segunda parte del párrafo anterior se transforme en realidad y no sea sólo una declaración de buena voluntad, pacificadora de ánimos.
Un par de reflexiones finales.
El polémico subsidio al Transantiago, que favorece a las capas de menos recursos, a los ciudadanos de a pié, suscitó semanas de discusión en el Parlamento hasta lograr su aprobación. Su monto: US $ 290 millones.
Por este subsidio a través del FEPC, de US $1.000 millones (poco menos de 3,5 Transantiagos) que favorece a los ciudadanos motorizados y particularmente a los industriales y empresarios del transporte, que amenazan con huelgas si no se soluciona el alza de precios del petróleo, como dijo el poeta Carlos Pezoa Véliz: “tras la paletada, nadie dijo nada”.
Nada curioso, en realidad. Nuestra clase empresarial, tan proclive (adicta, diría otro) a las políticas de libre mercado y a la menor ingerencia posible del Estado cuando las condiciones de intercambio le favorecen, ya que “el mercado regula”, demora un santiamén en apelar a los favores del mismo denostado órgano central para que le rescate de la situación en que se encuentra. Baste recordar las anteriores problemáticas relacionadas con el precio del dólar, la sequía, etc. Ahora, con el precio del petróleo. Alguien tiene que defenderlos. Hoy, nuestra presidenta parece que vestía de rojo.
El gobierno chileno se encuentra estudiando la forma de paliar los efectos de esta alza a través de un incremento del Fondo de Estabilización del Precio del Combustible (FEPC) para que, a través de él, pueda mantenerse los precios a público en un rango razonable. Otra opción que se baraja es la reducción o eliminación del impuesto específico al combustible, gravamen establecido en 1985 para recaudación de fondos para recuperación de carreteras destruidas, como efecto del terremoto de 1985.
Este es el marco noticioso que, en lo medular, nos han entregado nuestros medios de comunicación social durante la última semana. En realidad, a informar de cuáles serían las ventajas o desventajas de los remedios paliativos que puede tomar nuestro país para mejorar una enfermedad más seria: la dependencia de la así llamada “matriz energética”.
Y es que pareciera más “políticamente correcto” orientar a la opinión pública hacia esta discusión que a mostrarle la seriedad y complejidad de la situación:
1.- Es tal la varianza que el precio del petróleo ha mostrado el último tiempo que la cifra que debería entregarse al FEPC debería ser millonaria. Mientras Transantiago tenga los subsidios con que cuenta, las variaciones de costos del rubro Transporte no afectarán directamente a una gran cantidad de ciudadanos, como sí sucedería con los sectores medios y altos (y las empresas). Y cualquier inyección al FEPC no garantiza que alcance para las previsibles futuras alzas del crudo.
2.- La eliminación del impuesto adicional favorecería sólo al ciudadano motorizado ya que para el industrial, este impuesto es recuperable.
Esto en el plano interno.
En lo externo debe considerarse que el petróleo es un bien escaso. Y si se aplican las frías reglas del liberalismo, las de oferta y demanda, es entendible que aumenten de precio. Las principales economías consumidoras emergentes (China, Rusia, India, Corea del Sur, entre las 10 más importantes), sedientas del líquido negro, presionan y concentran su distribución, provocando con ello un mayor precio, que favorece a los “dueños” del crudo (Arabia Saudita, Rusia, EEUU, Irán, entre otras).
A más de escaso, limitado. Fuentes periodísticas indican que la reserva de petróleo alcanzaría para los próximos 60 años. Desde el punto de vista histórico, para nada.
En esa perspectiva, las economías y gobiernos deberían estar discutiendo como reemplazar en el mediano plazo la dependencia de esta fuente energética. Y de paso, como garantizar que ese desarrollo de nuevos orígenes de combustibles y de energía, se logran en una perspectiva de respeto al medioambiente y a su preservación en el mediano y largo plazo. Quizás fuese importante escuchar a “esos que se oponen a todo” y lograr un plan de desarrollo que impulse las fuentes de energía alternativa con preocupación por el entorno en que pueden desarrollarse.
Hoy el gobierno anunció la inyección de US $ 1.000 millones al FEPC como medida paliativa ante las alzas del petróleo, como asimismo llamó a impulsar el desarrollo de recursos energéticos propios y para ello, fortalecer su exploración y explotación, además de potenciar el uso de biocombustibles.
Lo primero es una medida “parche”, que no garantiza que haya que hacerla de nuevo en algún momento. Es de esperar que la segunda parte del párrafo anterior se transforme en realidad y no sea sólo una declaración de buena voluntad, pacificadora de ánimos.
Un par de reflexiones finales.
El polémico subsidio al Transantiago, que favorece a las capas de menos recursos, a los ciudadanos de a pié, suscitó semanas de discusión en el Parlamento hasta lograr su aprobación. Su monto: US $ 290 millones.
Por este subsidio a través del FEPC, de US $1.000 millones (poco menos de 3,5 Transantiagos) que favorece a los ciudadanos motorizados y particularmente a los industriales y empresarios del transporte, que amenazan con huelgas si no se soluciona el alza de precios del petróleo, como dijo el poeta Carlos Pezoa Véliz: “tras la paletada, nadie dijo nada”.
Nada curioso, en realidad. Nuestra clase empresarial, tan proclive (adicta, diría otro) a las políticas de libre mercado y a la menor ingerencia posible del Estado cuando las condiciones de intercambio le favorecen, ya que “el mercado regula”, demora un santiamén en apelar a los favores del mismo denostado órgano central para que le rescate de la situación en que se encuentra. Baste recordar las anteriores problemáticas relacionadas con el precio del dólar, la sequía, etc. Ahora, con el precio del petróleo. Alguien tiene que defenderlos. Hoy, nuestra presidenta parece que vestía de rojo.
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